terça-feira, 6 de agosto de 2013

Aprofundar as mudanças e acelerar a integração regional

DECLARACIÓN FINAL
XIX ENCUENTRO DEL FORO DE SÃO PAULO

PROFUNDIZAR LOS CAMBIOS Y ACELERAR LA INTEGRACIÓN REGIONAL

Nosotras y nosotros, delegadas y delegados presentes al XIX Encuentro del Foro de São Paulo, realizado entre los días 31 de julio y 4 de agosto de 2013, ratificamos más que nunca nuestra disposición de hacer frente a los desafíos que surgen a partir de la grave situación internacional, conscientes de que la unidad en la reflexión y en la acción es fundamental para avanzar en los cambios democráticos y vencer los actuales ataques del imperialismo y de la derecha.

Sin embargo, desde el final del siglo XX está en curso un proceso de cambios en nuestra región que ofrece esperanzas y alternativas para este mundo en crisis, al desarrollar políticas de gobierno que navegan contra la corriente del neoliberalismo, al promover medidas contra cíclicas en la economía y de inclusión social de millones de personas que anteriormente vivían en la miseria. América Latina y el Caribe en su conjunto viven hoy no sólo una época de cambios, sino un cambio de época, que implica transformaciones de la propia estructura de nuestras sociedades.

Este ciclo político ha forjado la unidad y la integración latinoamericana y caribeña, a través de mecanismos múltiples y complementarios que, al profundizar y converger, podrán promover condiciones más favorables al curso de nuestros proyectos nacionales de desarrollo, en un sistema internacional en transición, cuyo desenlace es incierto. Este proceso de cambios en el mundo todavía no está consolidado y tendrá un largo camino, pero frente a la crisis del sistema, la construcción de alternativas representa nuestras oportunidades para colocar el debate político de la izquierda latinoamericana y caribeña, así como de nuestros gobiernos, en nuevos niveles.

Debemos profundizar y alcanzar nuevas conquistas de las fuerzas políticas favorables a los cambios en América Latina y el Caribe, promoviendo la estabilidad regional y defensa de la soberanía y la independencia nacionales, así como manteniendo el énfasis en opciones dirigidas al desarrollo, crecimiento, distribución del ingreso y combate a la pobreza y a las desigualdades. Tenemos que reposicionar el Estado y profundizar la democracia, asegurar la hegemonía y la estabilidad política para la realización de los cambios y generar nuevos espacios de participación popular en la gestión pública y en el cumplimiento de los derechos básicos de la población.

El XIX Encuentro se realiza este año en Brasil, país que está viviendo una serie de manifestaciones populares en demanda de transformaciones en las estructuras, así como más derechos y mejoras en las políticas públicas. Entendemos que dichas demandas son justas e importantes pues, a pesar de los grandes avances conquistados desde el inicio del gobierno Lula en 2003, éstos revelan la necesidad de ampliar los espacios de participación y expresión política de sectores sociales que han alcanzado un progreso económico gracias a las políticas implementadas por su gobierno. Nuestros partidos y organizaciones sociales deben ser capaces de asumir dichas transformaciones y encontrar la manera de abrir estos espacios.

Al final de este XIX Encuentro tenemos varias tareas por cumplir para asumir los temas analizados durante estos cinco días del evento, que incluyen los desafíos de profundizar las movilizaciones por la realización de los cambios en nuestros países, así como enfrentar y vencer las disputas electorales con la derecha que ocurrirán en el próximo periodo, particularmente en las elecciones presidenciales en Honduras, Chile, El Salvador, Costa Rica, Colombia y Panamá.

El capitalismo vive una profunda crisis, derivada de su propia dinámica estructural, marcada por fuertes conflictos sociales, crisis políticas agudas y conflictos militares cada vez más peligrosos. No se vislumbra una salida de esta crisis en el corto plazo y tampoco está claro cuál será su desenlace. Sin embargo, estamos seguros que la humanidad no puede y no debe aceptar el costo de la superación de esa crisis poniéndolo sobre las espaldas de los trabajadores, la creciente concentración de ingreso, la profundización de las diferencias entre los países desarrollados y países en desarrollo y las guerras inherentes a la tentativa de retomar la acumulación capitalista.

La crisis ambiental es parte integrante de la crisis capitalista. La defensa del medio ambiente debe tomar en cuenta los intereses de los trabajadores, la sustentabilidad y la soberanía nacional pues la derecha y el imperialismo han utilizado la bandera ambiental para atacar a los gobiernos de izquierda en América Latina y Caribe.

La gran novedad del escenario internacional -por ellos admitida- es la pérdida relativa de poder de los Estados Unidos de América, como gran potencia imperialista. Sin embargo, también es verdad que insiste en mantener su hegemonía militar, política y económica de forma agresiva y radical. En el plano económico, busca inclusive maniobrar en el sentido de ganar nuevo aliento. En las maniobras por retardar su pérdida relativa de poder, no es ninguna sorpresa la reciente denuncia de espionaje del gobierno estadounidense de sus propios ciudadanos por medio de Internet, así como de los demás usuarios en el mundo en su ansia de controlar todo, así como la utilización de estos medios para evaluar ventajas comerciales para sus conglomerados internacionales, a través del espionaje industrial o, aún, espionaje ubicando objetivos estratégico-militares. Varios gobiernos fueron monitoreados a través de sus representaciones diplomáticas o durante eventos internacionales importantes. Rechazamos totalmente este tipo de injerencia en nuestros países y exigimos que las agencias de seguridad de las grandes potencias quiten las manos de las redes sociales de Internet, que debe tener una gestión universal y transparente.

Nuestra respuesta a esos actos debe ser la defensa intransigente de la paz, la autodeterminación de los pueblos y el fin de todo tipo de colonialismo. De esta forma, defendemos el fin de las intervenciones en Afganistán, Irak y África del Norte. También reiteramos nuestro incondicional apoyo a la autodeterminación de los pueblos palestino y saharaui y sus derechos a un territorio libre y soberano.

Denunciamos con vehemencia la sanguinaria agresión promovida por las potencias occidentales y sus aliados regionales contra Siria, las reiteradas amenazas y sabotajes contra Irán y la constante violación de la soberanía del pueblo egipcio. En especial en la ya larga guerra en Siria, cínicamente las potencias occidentales arman terroristas fundamentalistas ligados a Al Qaeda en la tentativa de violar la soberanía del país.

En nuestro continente, reiteramos nuestra exigencia por el fin del bloqueo de los Estados Unidos de América a Cuba y que lo saquen de lista de países terroristas. De la misma forma exigimos la inmediata liberación de los luchadores antiterroristas cubanos presos en las cárceles estadounidenses. De la misma manera, denunciamos las intervenciones y golpes de Estado contra gobiernos legítimamente electos, como ocurrió en Honduras y Paraguay, en expresión de los ataques de las fuerzas del imperialismo y de la derecha.

Reafirmamos nuestro apoyo a los Diálogos de Paz que se realizan en La Habana entre las FARC y el gobierno de Colombia y abogamos por la incorporación de otras fuerzas insurgentes en el proceso de paz. La mejor forma de superar el conflicto armado, ofrecer   una vida digna para los millones de víctimas y refugiados del conflicto y fortalecer la estabilidad en nuestra región es alcanzar un acuerdo de paz y excluir la presencia de fuerzas militares extra-regionales. La paz en Colombia será una contribución fundamental para la paz en América Latina y alcanzarla es un compromiso de gran alcance histórico para la izquierda colombiana, latinoamericana y caribeña, Al mismo tiempo, repudiamos la decisión del gobierno de Colombia de solicitar su incorporación a la OTAN, lo que coloca en grave riesgo la paz en nuestra región.

Exigimos la eliminación definitiva de la herencia colonial representada por la situación de las Malvinas, Puerto Rico y demás naciones caribeñas colonizadas y de la llamada “Guyana Francesa”. De la misma forma, la eliminación del racismo y de la discriminación contra los pueblos originarios y afro descendientes debe ser asumida por todos nuestros partidos y los gobiernos progresistas de nuestra región.

Ante la agenda económica neoliberal del imperialismo, de la liberalización financiera, de la enorme transferencia de recursos públicos para bancos y especuladores diversos y de las políticas de austeridad que están eliminando una serie de derechos sociales y castigando a los trabajadores con altas tasas de desempleo, así como a la retomada de los Tratados de Libre Comercio como la Asociación Transpacífico y el Acuerdo Transatlántico, nuestra respuesta debe ser la aceleración de la integración regional latinoamericana y caribeña.

Ésta -nuestra respuesta- debe contener la perspectiva de alcanzar la complementariedad económica, reducir las asimetrías y promover el desarrollo económico y social de nuestro continente. Los procesos de integración que están en marcha, como UNASUR, CELAC, MERCOSUR, ALBA, entre otros, responden con contundencia a dicha complementariedad, representando movimientos de convergencia de los proyectos nacionales de desarrollo.

Denunciamos las tentativas, inspiradas por potencias extra-regionales, en el sentido de fracturar y sabotear la integración regional, como es el caso de la llamada Alianza del Pacífico -que no por casualidad está conformada por países que poseen tratados de libre comercio con Estados Unidos- y la búsqueda incesante por generar crisis y estimular divisiones en el MERCOSUR.

El multilateralismo e iniciativas como los BRICS también deben tener nuestro apoyo, por su papel en la construcción de nuevos centros de poder y de un mundo multipolar en contraposición al imperialismo estadunidense y europeo, que constantemente buscan imponer sus intereses unilaterales al resto del mundo.

Realizado en Brasil, el XIX Encuentro del Foro de Sao Paulo denuncia las maniobras políticas de la derecha brasileña, a través de los medios y de otros mecanismos, en el sentido de sabotear al gobierno de la Presidenta Dilma Rousseff y poner fin a esta experiencia marcada por importantes avances conquistados en los últimos diez años. Nos solidarizamos con la posición de la Presidenta Dilma Rousseff y de las fuerzas de izquierda y progresistas brasileñas de reconocer la importancia de la voz de las calles, para avanzar por el camino de los cambios y evitar que ese camino conduzca a un retroceso en las conquistas ya alcanzadas.

Defendemos la adopción de políticas específicas para asegurar la defensa de los derechos plenos de todos los migrantes y de sus familias. La gran presencia de migrantes latinoamericanos en Estados Unidos de América se está convirtiendo en un elemento político trascendente y cada vez más capaz de definir resultados electorales. Ante ello, saludamos la iniciativa del Grupo de Trabajo de articular las representaciones de los partidos del Foro en Estados Unidos y Europa, como forma de promover el debate e incidir políticamente sobre lo que ocurre en estas regiones a partir de nuestra perspectiva.

En otro orden de ideas, reconocemos que aún es un desafío para los partidos del Foro de São Paulo diseñar políticas, estrategias y programas que garanticen de jure y de facto desterrar totalmente todas las formas de discriminación y violencia en contra de la mujer, para lograr la igualdad real entre los géneros como condición indispensable para la construcción de una sociedad verdaderamente socialista.

Las delegadas y delegados presentes a este XIX Encuentro del Foro de São Paulo rinden un cálido homenaje al Comandante y Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías. El proceso de cambios en Venezuela continúa bajo la presidencia del compañero Nicolás Maduro. Manifestamos nuestro profundo reconocimiento por el papel fundamental del Comandante Chávez en las transformaciones políticas ocurridas en nuestro continente a partir de su primera elección en 1998, así como su apoyo al Foro de São Paulo, inclusive como anfitrión de la edición anterior de nuestro Encuentro.

Destacamos su compromiso con la democracia y la movilización popular, su internacionalismo y antiimperialismo militantes y su importante visión sobre la historia de nuestra región y el socialismo.

Del Comandante Chávez recordamos especialmente su papel a favor de la integración regional, la denuncia del ALCA, el impulso dado al ALBA y la defensa de la integración de su país al MERCOSUR, así como a otros procesos de integración y solidaridad entre los pueblos de la patria grande latinoamericana y caribeña.

Manifestamos nuestro integral apoyo y solidaridad al mandato del Presidente Nicolás Maduro, escogido por la mayoría del pueblo venezolano para suceder al Presidente Chávez, y registramos nuestro rechazo a las acciones de la derecha venezolana e internacional, que intentan cuestionar y desestabilizar su mandato claramente emanado de las urnas el último mes de abril.

Nos solidarizamos y condenamos enérgicamente el secuestro del compañero Presidente de Bolivia, Evo Morales, perpetrado por cuatro gobiernos europeos en flagrante violación de la soberanía boliviana y de las leyes internacionales, inclusive poniendo en riesgo la vida del Presidente y de toda la delegación que lo acompañaba, lo que constituye una afrenta a toda América Latina.

Felicitamos al Presidente Rafael Correa por su reelección este año a la presidencia de Ecuador, seguros de que representa la reafirmación de la voluntad del pueblo ecuatoriano de proseguir en la ruta del rechazo al neoliberalismo y en la construcción de alternativas que lleven al desarrollo y a la justicia social, en los marcos de su profunda revolución ciudadana. Nos solidarizamos con su pueblo y su gobierno que enfrentan las tentativas de empresas petroleras de imponer sus intereses por encima de la soberanía ecuatoriana por medio de fallos en instancias internacionales.

Igualmente felicitamos el pueblo y el gobierno nicaragüense por los 34 años de la Revolución Sandinista, que marcan el inicio de las grandes transformaciones en este país.  

También expresamos nuestra solidaridad al pueblo y al gobierno sudafricano en este momento de grave enfermedad de su compatriota y ex presidente Nelson Mandela, una de las personalidades políticas de la mayor importancia de nuestro tiempo.

La guerra de posiciones entre las tentativas de avances de los cambios y profundizaciones de la integración regional por un lado y, por otro, los ataques de las fuerzas de la derecha y del imperialismo, definirán la consolidación y la continuidad del actual ciclo político avanzado, instalado hace quince años en nuestra América Latina y el Caribe.

Tenemos la convicción de que, continuando con la profundización de los cambios y acelerando la integración regional, podemos recorrer caminos hacia el socialismo en nuestra América Latina y el Caribe, lo que será una obra original de nuestros pueblos.

Reiteramos el valor fundamental de la unidad latinoamericana y caribeña y de la unidad del pueblo en cada uno de nuestros países para continuar por este camino de las transformaciones necesarias, para profundizar y consolidar los cambios y para que podamos avanzar aún más en el XX Encuentro del Foro de São Paulo, a realizarse en 2014 en Bolivia.

Brasil, São Paulo, 4/8/2013


DECLARACIÓN FINAL XIX ENCUENTRO DEL FORO DE SÃO PAULO



PROFUNDIZAR LOS CAMBIOS Y ACELERAR LA INTEGRACIÓN REGIONAL

Nosotras y nosotros, delegadas y delegados presentes al XIX Encuentro del Foro de São Paulo, realizado entre los días 31 de julio y 4 de agosto de 2013, ratificamos más que nunca nuestra disposición de hacer frente a los desafíos que surgen a partir de la grave situación internacional, conscientes de que la unidad en la reflexión y en la acción es fundamental para avanzar en los cambios democráticos y vencer los actuales ataques del imperialismo y de la derecha.

Sin embargo, desde el final del siglo XX está en curso un proceso de cambios en nuestra región que ofrece esperanzas y alternativas para este mundo en crisis, al desarrollar políticas de gobierno que navegan contra la corriente del neoliberalismo, al promover medidas contra cíclicas en la economía y de inclusión social de millones de personas que anteriormente vivían en la miseria. América Latina y el Caribe en su conjunto viven hoy no sólo una época de cambios, sino un cambio de época, que implica transformaciones de la propia estructura de nuestras sociedades.

Este ciclo político ha forjado la unidad y la integración latinoamericana y caribeña, a través de mecanismos múltiples y complementarios que, al profundizar y converger, podrán promover condiciones más favorables al curso de nuestros proyectos nacionales de desarrollo, en un sistema internacional en transición, cuyo desenlace es incierto. Este proceso de cambios en el mundo todavía no está consolidado y tendrá un largo camino, pero frente a la crisis del sistema, la construcción de alternativas representa nuestras oportunidades para colocar el debate político de la izquierda latinoamericana y caribeña, así como de nuestros gobiernos, en nuevos niveles.

Debemos profundizar y alcanzar nuevas conquistas de las fuerzas políticas favorables a los cambios en América Latina y el Caribe, promoviendo la estabilidad regional y defensa de la soberanía y la independencia nacionales, así como manteniendo el énfasis en opciones dirigidas al desarrollo, crecimiento, distribución del ingreso y combate a la pobreza y a las desigualdades. Tenemos que reposicionar el Estado y profundizar la democracia, asegurar la hegemonía y la estabilidad política para la realización de los cambios y generar nuevos espacios de participación popular en la gestión pública y en el cumplimiento de los derechos básicos de la población.

El XIX Encuentro se realiza este año en Brasil, país que está viviendo una serie de manifestaciones populares en demanda de transformaciones en las estructuras, así como más derechos y mejoras en las políticas públicas. Entendemos que dichas demandas son justas e importantes pues, a pesar de los grandes avances conquistados desde el inicio del gobierno Lula en 2003, éstos revelan la necesidad de ampliar los espacios de participación y expresión política de sectores sociales que han alcanzado un progreso económico gracias a las políticas implementadas por su gobierno. Nuestros partidos y organizaciones sociales deben ser capaces de asumir dichas transformaciones y encontrar la manera de abrir estos espacios.

Al final de este XIX Encuentro tenemos varias tareas por cumplir para asumir los temas analizados durante estos cinco días del evento, que incluyen los desafíos de profundizar las movilizaciones por la realización de los cambios en nuestros países, así como enfrentar y vencer las disputas electorales con la derecha que ocurrirán en el próximo periodo, particularmente en las elecciones presidenciales en Honduras, Chile, El Salvador, Costa Rica, Colombia y Panamá.

El capitalismo vive una profunda crisis, derivada de su propia dinámica estructural, marcada por fuertes conflictos sociales, crisis políticas agudas y conflictos militares cada vez más peligrosos. No se vislumbra una salida de esta crisis en el corto plazo y tampoco está claro cuál será su desenlace. Sin embargo, estamos seguros que la humanidad no puede y no debe aceptar el costo de la superación de esa crisis poniéndolo sobre las espaldas de los trabajadores, la creciente concentración de ingreso, la profundización de las diferencias entre los países desarrollados y países en desarrollo y las guerras inherentes a la tentativa de retomar la acumulación capitalista.

La crisis ambiental es parte integrante de la crisis capitalista. La defensa del medio ambiente debe tomar en cuenta los intereses de los trabajadores, la sustentabilidad y la soberanía nacional pues la derecha y el imperialismo han utilizado la bandera ambiental para atacar a los gobiernos de izquierda en América Latina y Caribe.

La gran novedad del escenario internacional -por ellos admitida- es la pérdida relativa de poder de los Estados Unidos de América, como gran potencia imperialista. Sin embargo, también es verdad que insiste en mantener su hegemonía militar, política y económica de forma agresiva y radical. En el plano económico, busca inclusive maniobrar en el sentido de ganar nuevo aliento. En las maniobras por retardar su pérdida relativa de poder, no es ninguna sorpresa la reciente denuncia de espionaje del gobierno estadounidense de sus propios ciudadanos por medio de Internet, así como de los demás usuarios en el mundo en su ansia de controlar todo, así como la utilización de estos medios para evaluar ventajas comerciales para sus conglomerados internacionales, a través del espionaje industrial o, aún, espionaje ubicando objetivos estratégico-militares. Varios gobiernos fueron monitoreados a través de sus representaciones diplomáticas o durante eventos internacionales importantes. Rechazamos totalmente este tipo de injerencia en nuestros países y exigimos que las agencias de seguridad de las grandes potencias quiten las manos de las redes sociales de Internet, que debe tener una gestión universal y transparente.

Nuestra respuesta a esos actos debe ser la defensa intransigente de la paz, la autodeterminación de los pueblos y el fin de todo tipo de colonialismo. De esta forma, defendemos el fin de las intervenciones en Afganistán, Irak y África del Norte. También reiteramos nuestro incondicional apoyo a la autodeterminación de los pueblos palestino y saharaui y sus derechos a un territorio libre y soberano.

Denunciamos con vehemencia la sanguinaria agresión promovida por las potencias occidentales y sus aliados regionales contra Siria, las reiteradas amenazas y sabotajes contra Irán y la constante violación de la soberanía del pueblo egipcio. En especial en la ya larga guerra en Siria, cínicamente las potencias occidentales arman terroristas fundamentalistas ligados a Al Qaeda en la tentativa de violar la soberanía del país.

En nuestro continente, reiteramos nuestra exigencia por el fin del bloqueo de los Estados Unidos de América a Cuba y que lo saquen de lista de países terroristas. De la misma forma exigimos la inmediata liberación de los luchadores antiterroristas cubanos presos en las cárceles estadounidenses. De la misma manera, denunciamos las intervenciones y golpes de Estado contra gobiernos legítimamente electos, como ocurrió en Honduras y Paraguay, en expresión de los ataques de las fuerzas del imperialismo y de la derecha.

Reafirmamos nuestro apoyo a los Diálogos de Paz que se realizan en La Habana entre las FARC y el gobierno de Colombia y abogamos por la incorporación de otras fuerzas insurgentes en el proceso de paz. La mejor forma de superar el conflicto armado, ofrecer   una vida digna para los millones de víctimas y refugiados del conflicto y fortalecer la estabilidad en nuestra región es alcanzar un acuerdo de paz y excluir la presencia de fuerzas militares extra-regionales. La paz en Colombia será una contribución fundamental para la paz en América Latina y alcanzarla es un compromiso de gran alcance histórico para la izquierda colombiana, latinoamericana y caribeña, Al mismo tiempo, repudiamos la decisión del gobierno de Colombia de solicitar su incorporación a la OTAN, lo que coloca en grave riesgo la paz en nuestra región.

Exigimos la eliminación definitiva de la herencia colonial representada por la situación de las Malvinas, Puerto Rico y demás naciones caribeñas colonizadas y de la llamada “Guyana Francesa”. De la misma forma, la eliminación del racismo y de la discriminación contra los pueblos originarios y afro descendientes debe ser asumida por todos nuestros partidos y los gobiernos progresistas de nuestra región.

Ante la agenda económica neoliberal del imperialismo, de la liberalización financiera, de la enorme transferencia de recursos públicos para bancos y especuladores diversos y de las políticas de austeridad que están eliminando una serie de derechos sociales y castigando a los trabajadores con altas tasas de desempleo, así como a la retomada de los Tratados de Libre Comercio como la Asociación Transpacífico y el Acuerdo Transatlántico, nuestra respuesta debe ser la aceleración de la integración regional latinoamericana y caribeña.

Ésta -nuestra respuesta- debe contener la perspectiva de alcanzar la complementariedad económica, reducir las asimetrías y promover el desarrollo económico y social de nuestro continente. Los procesos de integración que están en marcha, como UNASUR, CELAC, MERCOSUR, ALBA, entre otros, responden con contundencia a dicha complementariedad, representando movimientos de convergencia de los proyectos nacionales de desarrollo.

Denunciamos las tentativas, inspiradas por potencias extra-regionales, en el sentido de fracturar y sabotear la integración regional, como es el caso de la llamada Alianza del Pacífico -que no por casualidad está conformada por países que poseen tratados de libre comercio con Estados Unidos- y la búsqueda incesante por generar crisis y estimular divisiones en el MERCOSUR.

El multilateralismo e iniciativas como los BRICS también deben tener nuestro apoyo, por su papel en la construcción de nuevos centros de poder y de un mundo multipolar en contraposición al imperialismo estadunidense y europeo, que constantemente buscan imponer sus intereses unilaterales al resto del mundo.

Realizado en Brasil, el XIX Encuentro del Foro de Sao Paulo denuncia las maniobras políticas de la derecha brasileña, a través de los medios y de otros mecanismos, en el sentido de sabotear al gobierno de la Presidenta Dilma Rousseff y poner fin a esta experiencia marcada por importantes avances conquistados en los últimos diez años. Nos solidarizamos con la posición de la Presidenta Dilma Rousseff y de las fuerzas de izquierda y progresistas brasileñas de reconocer la importancia de la voz de las calles, para avanzar por el camino de los cambios y evitar que ese camino conduzca a un retroceso en las conquistas ya alcanzadas.

Defendemos la adopción de políticas específicas para asegurar la defensa de los derechos plenos de todos los migrantes y de sus familias. La gran presencia de migrantes latinoamericanos en Estados Unidos de América se está convirtiendo en un elemento político trascendente y cada vez más capaz de definir resultados electorales. Ante ello, saludamos la iniciativa del Grupo de Trabajo de articular las representaciones de los partidos del Foro en Estados Unidos y Europa, como forma de promover el debate e incidir políticamente sobre lo que ocurre en estas regiones a partir de nuestra perspectiva.

En otro orden de ideas, reconocemos que aún es un desafío para los partidos del Foro de São Paulo diseñar políticas, estrategias y programas que garanticen de jure y de facto desterrar totalmente todas las formas de discriminación y violencia en contra de la mujer, para lograr la igualdad real entre los géneros como condición indispensable para la construcción de una sociedad verdaderamente socialista.

Las delegadas y delegados presentes a este XIX Encuentro del Foro de São Paulo rinden un cálido homenaje al Comandante y Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías. El proceso de cambios en Venezuela continúa bajo la presidencia del compañero Nicolás Maduro. Manifestamos nuestro profundo reconocimiento por el papel fundamental del Comandante Chávez en las transformaciones políticas ocurridas en nuestro continente a partir de su primera elección en 1998, así como su apoyo al Foro de São Paulo, inclusive como anfitrión de la edición anterior de nuestro Encuentro.

Destacamos su compromiso con la democracia y la movilización popular, su internacionalismo y antiimperialismo militantes y su importante visión sobre la historia de nuestra región y el socialismo.

Del Comandante Chávez recordamos especialmente su papel a favor de la integración regional, la denuncia del ALCA, el impulso dado al ALBA y la defensa de la integración de su país al MERCOSUR, así como a otros procesos de integración y solidaridad entre los pueblos de la patria grande latinoamericana y caribeña.

Manifestamos nuestro integral apoyo y solidaridad al mandato del Presidente Nicolás Maduro, escogido por la mayoría del pueblo venezolano para suceder al Presidente Chávez, y registramos nuestro rechazo a las acciones de la derecha venezolana e internacional, que intentan cuestionar y desestabilizar su mandato claramente emanado de las urnas el último mes de abril.

Nos solidarizamos y condenamos enérgicamente el secuestro del compañero Presidente de Bolivia, Evo Morales, perpetrado por cuatro gobiernos europeos en flagrante violación de la soberanía boliviana y de las leyes internacionales, inclusive poniendo en riesgo la vida del Presidente y de toda la delegación que lo acompañaba, lo que constituye una afrenta a toda América Latina.

Felicitamos al Presidente Rafael Correa por su reelección este año a la presidencia de Ecuador, seguros de que representa la reafirmación de la voluntad del pueblo ecuatoriano de proseguir en la ruta del rechazo al neoliberalismo y en la construcción de alternativas que lleven al desarrollo y a la justicia social, en los marcos de su profunda revolución ciudadana. Nos solidarizamos con su pueblo y su gobierno que enfrentan las tentativas de empresas petroleras de imponer sus intereses por encima de la soberanía ecuatoriana por medio de fallos en instancias internacionales.

Igualmente felicitamos el pueblo y el gobierno nicaragüense por los 34 años de la Revolución Sandinista, que marcan el inicio de las grandes transformaciones en este país.  

También expresamos nuestra solidaridad al pueblo y al gobierno sudafricano en este momento de grave enfermedad de su compatriota y ex presidente Nelson Mandela, una de las personalidades políticas de la mayor importancia de nuestro tiempo.

La guerra de posiciones entre las tentativas de avances de los cambios y profundizaciones de la integración regional por un lado y, por otro, los ataques de las fuerzas de la derecha y del imperialismo, definirán la consolidación y la continuidad del actual ciclo político avanzado, instalado hace quince años en nuestra América Latina y el Caribe.

Tenemos la convicción de que, continuando con la profundización de los cambios y acelerando la integración regional, podemos recorrer caminos hacia el socialismo en nuestra América Latina y el Caribe, lo que será una obra original de nuestros pueblos.

Reiteramos el valor fundamental de la unidad latinoamericana y caribeña y de la unidad del pueblo en cada uno de nuestros países para continuar por este camino de las transformaciones necesarias, para profundizar y consolidar los cambios y para que podamos avanzar aún más en el XX Encuentro del Foro de São Paulo, a realizarse en 2014 en Bolivia.

Brasil, São Paulo, 4/8/2013


Declaração Final do XIX Encontro do Foro de São Paulo

DECLARACIÓN FINAL
XIX ENCUENTRO DEL FORO DE SÃO PAULO

PROFUNDIZAR LOS CAMBIOS Y ACELERAR LA INTEGRACIÓN REGIONAL

Nosotras y nosotros, delegadas y delegados presentes al XIX Encuentro del Foro de São Paulo, realizado entre los días 31 de julio y 4 de agosto de 2013, ratificamos más que nunca nuestra disposición de hacer frente a los desafíos que surgen a partir de la grave situación internacional, conscientes de que la unidad en la reflexión y en la acción es fundamental para avanzar en los cambios democráticos y vencer los actuales ataques del imperialismo y de la derecha.

Sin embargo, desde el final del siglo XX está en curso un proceso de cambios en nuestra región que ofrece esperanzas y alternativas para este mundo en crisis, al desarrollar políticas de gobierno que navegan contra la corriente del neoliberalismo, al promover medidas contra cíclicas en la economía y de inclusión social de millones de personas que anteriormente vivían en la miseria. América Latina y el Caribe en su conjunto viven hoy no sólo una época de cambios, sino un cambio de época, que implica transformaciones de la propia estructura de nuestras sociedades.

Este ciclo político ha forjado la unidad y la integración latinoamericana y caribeña, a través de mecanismos múltiples y complementarios que, al profundizar y converger, podrán promover condiciones más favorables al curso de nuestros proyectos nacionales de desarrollo, en un sistema internacional en transición, cuyo desenlace es incierto. Este proceso de cambios en el mundo todavía no está consolidado y tendrá un largo camino, pero frente a la crisis del sistema, la construcción de alternativas representa nuestras oportunidades para colocar el debate político de la izquierda latinoamericana y caribeña, así como de nuestros gobiernos, en nuevos niveles.

Debemos profundizar y alcanzar nuevas conquistas de las fuerzas políticas favorables a los cambios en América Latina y el Caribe, promoviendo la estabilidad regional y defensa de la soberanía y la independencia nacionales, así como manteniendo el énfasis en opciones dirigidas al desarrollo, crecimiento, distribución del ingreso y combate a la pobreza y a las desigualdades. Tenemos que reposicionar el Estado y profundizar la democracia, asegurar la hegemonía y la estabilidad política para la realización de los cambios y generar nuevos espacios de participación popular en la gestión pública y en el cumplimiento de los derechos básicos de la población.

El XIX Encuentro se realiza este año en Brasil, país que está viviendo una serie de manifestaciones populares en demanda de transformaciones en las estructuras, así como más derechos y mejoras en las políticas públicas. Entendemos que dichas demandas son justas e importantes pues, a pesar de los grandes avances conquistados desde el inicio del gobierno Lula en 2003, éstos revelan la necesidad de ampliar los espacios de participación y expresión política de sectores sociales que han alcanzado un progreso económico gracias a las políticas implementadas por su gobierno. Nuestros partidos y organizaciones sociales deben ser capaces de asumir dichas transformaciones y encontrar la manera de abrir estos espacios.

Al final de este XIX Encuentro tenemos varias tareas por cumplir para asumir los temas analizados durante estos cinco días del evento, que incluyen los desafíos de profundizar las movilizaciones por la realización de los cambios en nuestros países, así como enfrentar y vencer las disputas electorales con la derecha que ocurrirán en el próximo periodo, particularmente en las elecciones presidenciales en Honduras, Chile, El Salvador, Costa Rica, Colombia y Panamá.

El capitalismo vive una profunda crisis, derivada de su propia dinámica estructural, marcada por fuertes conflictos sociales, crisis políticas agudas y conflictos militares cada vez más peligrosos. No se vislumbra una salida de esta crisis en el corto plazo y tampoco está claro cuál será su desenlace. Sin embargo, estamos seguros que la humanidad no puede y no debe aceptar el costo de la superación de esa crisis poniéndolo sobre las espaldas de los trabajadores, la creciente concentración de ingreso, la profundización de las diferencias entre los países desarrollados y países en desarrollo y las guerras inherentes a la tentativa de retomar la acumulación capitalista.

La crisis ambiental es parte integrante de la crisis capitalista. La defensa del medio ambiente debe tomar en cuenta los intereses de los trabajadores, la sustentabilidad y la soberanía nacional pues la derecha y el imperialismo han utilizado la bandera ambiental para atacar a los gobiernos de izquierda en América Latina y Caribe.

La gran novedad del escenario internacional -por ellos admitida- es la pérdida relativa de poder de los Estados Unidos de América, como gran potencia imperialista. Sin embargo, también es verdad que insiste en mantener su hegemonía militar, política y económica de forma agresiva y radical. En el plano económico, busca inclusive maniobrar en el sentido de ganar nuevo aliento. En las maniobras por retardar su pérdida relativa de poder, no es ninguna sorpresa la reciente denuncia de espionaje del gobierno estadounidense de sus propios ciudadanos por medio de Internet, así como de los demás usuarios en el mundo en su ansia de controlar todo, así como la utilización de estos medios para evaluar ventajas comerciales para sus conglomerados internacionales, a través del espionaje industrial o, aún, espionaje ubicando objetivos estratégico-militares. Varios gobiernos fueron monitoreados a través de sus representaciones diplomáticas o durante eventos internacionales importantes. Rechazamos totalmente este tipo de injerencia en nuestros países y exigimos que las agencias de seguridad de las grandes potencias quiten las manos de las redes sociales de Internet, que debe tener una gestión universal y transparente.

Nuestra respuesta a esos actos debe ser la defensa intransigente de la paz, la autodeterminación de los pueblos y el fin de todo tipo de colonialismo. De esta forma, defendemos el fin de las intervenciones en Afganistán, Irak y África del Norte. También reiteramos nuestro incondicional apoyo a la autodeterminación de los pueblos palestino y saharaui y sus derechos a un territorio libre y soberano.

Denunciamos con vehemencia la sanguinaria agresión promovida por las potencias occidentales y sus aliados regionales contra Siria, las reiteradas amenazas y sabotajes contra Irán y la constante violación de la soberanía del pueblo egipcio. En especial en la ya larga guerra en Siria, cínicamente las potencias occidentales arman terroristas fundamentalistas ligados a Al Qaeda en la tentativa de violar la soberanía del país.

En nuestro continente, reiteramos nuestra exigencia por el fin del bloqueo de los Estados Unidos de América a Cuba y que lo saquen de lista de países terroristas. De la misma forma exigimos la inmediata liberación de los luchadores antiterroristas cubanos presos en las cárceles estadounidenses. De la misma manera, denunciamos las intervenciones y golpes de Estado contra gobiernos legítimamente electos, como ocurrió en Honduras y Paraguay, en expresión de los ataques de las fuerzas del imperialismo y de la derecha.

Reafirmamos nuestro apoyo a los Diálogos de Paz que se realizan en La Habana entre las FARC y el gobierno de Colombia y abogamos por la incorporación de otras fuerzas insurgentes en el proceso de paz. La mejor forma de superar el conflicto armado, ofrecer   una vida digna para los millones de víctimas y refugiados del conflicto y fortalecer la estabilidad en nuestra región es alcanzar un acuerdo de paz y excluir la presencia de fuerzas militares extra-regionales. La paz en Colombia será una contribución fundamental para la paz en América Latina y alcanzarla es un compromiso de gran alcance histórico para la izquierda colombiana, latinoamericana y caribeña, Al mismo tiempo, repudiamos la decisión del gobierno de Colombia de solicitar su incorporación a la OTAN, lo que coloca en grave riesgo la paz en nuestra región.

Exigimos la eliminación definitiva de la herencia colonial representada por la situación de las Malvinas, Puerto Rico y demás naciones caribeñas colonizadas y de la llamada “Guyana Francesa”. De la misma forma, la eliminación del racismo y de la discriminación contra los pueblos originarios y afro descendientes debe ser asumida por todos nuestros partidos y los gobiernos progresistas de nuestra región.

Ante la agenda económica neoliberal del imperialismo, de la liberalización financiera, de la enorme transferencia de recursos públicos para bancos y especuladores diversos y de las políticas de austeridad que están eliminando una serie de derechos sociales y castigando a los trabajadores con altas tasas de desempleo, así como a la retomada de los Tratados de Libre Comercio como la Asociación Transpacífico y el Acuerdo Transatlántico, nuestra respuesta debe ser la aceleración de la integración regional latinoamericana y caribeña.

Ésta -nuestra respuesta- debe contener la perspectiva de alcanzar la complementariedad económica, reducir las asimetrías y promover el desarrollo económico y social de nuestro continente. Los procesos de integración que están en marcha, como UNASUR, CELAC, MERCOSUR, ALBA, entre otros, responden con contundencia a dicha complementariedad, representando movimientos de convergencia de los proyectos nacionales de desarrollo.

Denunciamos las tentativas, inspiradas por potencias extra-regionales, en el sentido de fracturar y sabotear la integración regional, como es el caso de la llamada Alianza del Pacífico -que no por casualidad está conformada por países que poseen tratados de libre comercio con Estados Unidos- y la búsqueda incesante por generar crisis y estimular divisiones en el MERCOSUR.

El multilateralismo e iniciativas como los BRICS también deben tener nuestro apoyo, por su papel en la construcción de nuevos centros de poder y de un mundo multipolar en contraposición al imperialismo estadunidense y europeo, que constantemente buscan imponer sus intereses unilaterales al resto del mundo.

Realizado en Brasil, el XIX Encuentro del Foro de Sao Paulo denuncia las maniobras políticas de la derecha brasileña, a través de los medios y de otros mecanismos, en el sentido de sabotear al gobierno de la Presidenta Dilma Rousseff y poner fin a esta experiencia marcada por importantes avances conquistados en los últimos diez años. Nos solidarizamos con la posición de la Presidenta Dilma Rousseff y de las fuerzas de izquierda y progresistas brasileñas de reconocer la importancia de la voz de las calles, para avanzar por el camino de los cambios y evitar que ese camino conduzca a un retroceso en las conquistas ya alcanzadas.

Defendemos la adopción de políticas específicas para asegurar la defensa de los derechos plenos de todos los migrantes y de sus familias. La gran presencia de migrantes latinoamericanos en Estados Unidos de América se está convirtiendo en un elemento político trascendente y cada vez más capaz de definir resultados electorales. Ante ello, saludamos la iniciativa del Grupo de Trabajo de articular las representaciones de los partidos del Foro en Estados Unidos y Europa, como forma de promover el debate e incidir políticamente sobre lo que ocurre en estas regiones a partir de nuestra perspectiva.

En otro orden de ideas, reconocemos que aún es un desafío para los partidos del Foro de São Paulo diseñar políticas, estrategias y programas que garanticen de jure y de facto desterrar totalmente todas las formas de discriminación y violencia en contra de la mujer, para lograr la igualdad real entre los géneros como condición indispensable para la construcción de una sociedad verdaderamente socialista.

Las delegadas y delegados presentes a este XIX Encuentro del Foro de São Paulo rinden un cálido homenaje al Comandante y Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías. El proceso de cambios en Venezuela continúa bajo la presidencia del compañero Nicolás Maduro. Manifestamos nuestro profundo reconocimiento por el papel fundamental del Comandante Chávez en las transformaciones políticas ocurridas en nuestro continente a partir de su primera elección en 1998, así como su apoyo al Foro de São Paulo, inclusive como anfitrión de la edición anterior de nuestro Encuentro.

Destacamos su compromiso con la democracia y la movilización popular, su internacionalismo y antiimperialismo militantes y su importante visión sobre la historia de nuestra región y el socialismo.

Del Comandante Chávez recordamos especialmente su papel a favor de la integración regional, la denuncia del ALCA, el impulso dado al ALBA y la defensa de la integración de su país al MERCOSUR, así como a otros procesos de integración y solidaridad entre los pueblos de la patria grande latinoamericana y caribeña.

Manifestamos nuestro integral apoyo y solidaridad al mandato del Presidente Nicolás Maduro, escogido por la mayoría del pueblo venezolano para suceder al Presidente Chávez, y registramos nuestro rechazo a las acciones de la derecha venezolana e internacional, que intentan cuestionar y desestabilizar su mandato claramente emanado de las urnas el último mes de abril.

Nos solidarizamos y condenamos enérgicamente el secuestro del compañero Presidente de Bolivia, Evo Morales, perpetrado por cuatro gobiernos europeos en flagrante violación de la soberanía boliviana y de las leyes internacionales, inclusive poniendo en riesgo la vida del Presidente y de toda la delegación que lo acompañaba, lo que constituye una afrenta a toda América Latina.

Felicitamos al Presidente Rafael Correa por su reelección este año a la presidencia de Ecuador, seguros de que representa la reafirmación de la voluntad del pueblo ecuatoriano de proseguir en la ruta del rechazo al neoliberalismo y en la construcción de alternativas que lleven al desarrollo y a la justicia social, en los marcos de su profunda revolución ciudadana. Nos solidarizamos con su pueblo y su gobierno que enfrentan las tentativas de empresas petroleras de imponer sus intereses por encima de la soberanía ecuatoriana por medio de fallos en instancias internacionales.

Igualmente felicitamos el pueblo y el gobierno nicaragüense por los 34 años de la Revolución Sandinista, que marcan el inicio de las grandes transformaciones en este país.  

También expresamos nuestra solidaridad al pueblo y al gobierno sudafricano en este momento de grave enfermedad de su compatriota y ex presidente Nelson Mandela, una de las personalidades políticas de la mayor importancia de nuestro tiempo.

La guerra de posiciones entre las tentativas de avances de los cambios y profundizaciones de la integración regional por un lado y, por otro, los ataques de las fuerzas de la derecha y del imperialismo, definirán la consolidación y la continuidad del actual ciclo político avanzado, instalado hace quince años en nuestra América Latina y el Caribe.

Tenemos la convicción de que, continuando con la profundización de los cambios y acelerando la integración regional, podemos recorrer caminos hacia el socialismo en nuestra América Latina y el Caribe, lo que será una obra original de nuestros pueblos.

Reiteramos el valor fundamental de la unidad latinoamericana y caribeña y de la unidad del pueblo en cada uno de nuestros países para continuar por este camino de las transformaciones necesarias, para profundizar y consolidar los cambios y para que podamos avanzar aún más en el XX Encuentro del Foro de São Paulo, a realizarse en 2014 en Bolivia.

Brasil, São Paulo, 4/8/2013


sexta-feira, 2 de agosto de 2013

Entrevista a Eduardo Davis, da Agência EFE



- Um primeiro ponto se refere a um comentario que você fez numa entrevista com Opera Mundi, sobre o um certo "esgotamento" do modelo de distribuição de renda e promoção social adoptado pelos paises progressistas da America Latina. 
Se bem é verdade que o modelo funcionou, é também verdade que nos protestos no Brasil ou na Argentina participam forças de esquerda, ou que existem dissidência serias dentro do bolivarianismo venezolano.
Nesse panorama, e na sua opinião, qual seria o próximo passo, qual o rumo que devem tomar os governos progressistas para evitar o desgaste que (quase sempre) provoca a democracia representativa. Foi conversado isso nas primeiras reuniões do Foro?
 
Primeiro, o esgotamento é relativo, em triplo sentido. Por um lado, esgotou-se no sentido de que deu o mais certo que podia dar. Por outro lado, esgotou-se no sentido de que gerou forças sociais que desejam mais do que tiveram até agora. E, por fim, esgotou-se no sentido de que as classes dominantes tem cada vez menos tolerância frente ao prosseguimento desta experiência de distribuição de renda.
As dissidências da esquerda política e social dizem respeito aos que desejam mais do que tiveram até agora. Já os movimentos antidemocráticos estão relacionados a reação das classes dominantes.
A solução para estes problemas passa, na nossa opinião, por aprofundar o processo de mudanças, não apenas na economia, mas também na política. Ou seja: mais democracia econömica, mais democracia social, mais democracia política.
 

- Você coincide com quem pensa que, em parte, por causa de esse "esgotamento" é que recupera terreno, pelo menos em termos eleitorais, a direita na Venezuela, no Paraguai e outros paises da America Latina?
 
A direita recupera terreno em parte por conta de nossas debilidades e erros, em parte por conta dos imensos apoios que possui. O esgotamento relativo de nossa estratégia vincula-se a isto, como já expus. Mas o crescimento da direita não inclui apenas nem principalmente métodos democráticos; passa pela combinação de formas de luta na mídia, nas ruas, nas eleições, nos golpes, na sabotagem, na ingerëncia externa. 


- E a ultima por enquanto. Nesse panorama, a crise global esta começando a chegar a America Latina, seja pelo freio da economia chinesa ou pela queda dos preços das materias primas. Na maioria dos paises governados pela esquerda o centroesquerda as mudanças foram mais sociais que económicas e dentro do modelo capitalista, ainda na Venezuela. 
Diante da ameaça da crise e num panorama de baixo crescimento, os governos progressistas não estão frente a necessidade de avançar mais á esquerda?
 
A saída é pela esquerda, no sentido de reduzir a influëncia economica, social e política do grande capital, especialmente do grande capital transnacional e financeiro, bem como das potências imperialistas. E, por outro lado, aumentar a presença do investimento público, do Estado, das pequenas e médias empresas, das cooperativas; e aumentar a força política das classes trabalhadoras e dos setores médios progressistas. 

quinta-feira, 1 de agosto de 2013

Plan de Acción


(debatida en el Grupo de Trabajo en el día 31/7/2013)

El Plan de Acción que será debatido y aprobado por el XIX Encuentro del Foro de São Paulo contiene dos partes.

La primera parte relaciona los objetivos principales del Foro en el período agosto de 2013-diciembre de 2014.

La segunda parte detalla alguna de las acciones que serán hechas por el GT, por la Secretaría Ejecutiva y por las secretarías regionales para alcanzar estos objetivos principales.

No se incluye, por tanto, las acciones que deben ser ejecutadas por las organizaciones miembros.

Objetivos principales

1. Aunar esfuerzos para que en los procesos electorales 2013-2014, las fuerzas de izquierda, democráticas y progresistas salgan victoriosas, con mejores posicionamientos y con mayores espacios de poder. Así como también mantener y ampliar los espacios ya conquistados, en especial con los gobiernos nacionales.

2. Profundizar los cambios donde gobernamos.

3. Seguir luchando para desplazar de los gobiernos a las fuerzas conservadoras, neoliberales y excluyentes, allá donde estas gobiernan.

4. Fortalecer el proceso de unidad e integración regional.

5. Luchar concertadamente para derrotar el contraataque del imperialismo y de las fuerzas reaccionarias dentro de los países de la región.

6. Apoyar y buscar ampliar las luchas sociales.

7. Contribuir al avance de una solución política y pacífica para la situación de Colombia.

8. Apoyar las fuerzas políticas de Paraguay que son miembros del FSP.

9. Sostener los esfuerzos de los sectores progresistas, democráticos y de izquierda de Honduras.

10. Expresar firmemente nuestra solidaridad con la lucha de Haití y apoyar las fuerzas de izquierda en aquel país, para superar las condiciones ancestrales de pobreza y marginalidad, y a favor de la plena democratización de la sociedad haitiana, sin injerencia extranjera y en respeto a su soberanía nacional.

11. Reafirmar nuestro compromiso con la causa de la descolonización, autodeterminación e independencia, unidad e integración de nuestros pueblos, destacando los casos de Puerto Rico, Aruba, Curazao, Guyana Francesa, Martinica, Guadalupe, Malvinas y otras colonias en el Atlántico Sur.

12. Mantener como una causa central del Foro de São Paulo la solidaridad a Cuba, contra el bloqueo, por la libertad de los Héroes Cubanos y exigir a los Estados Unidos de América que sean liberados inmediatamente. Rechazar fuertemente la clasificación de Cuba como país terrorista.

13. Solidaridad a Venezuela, a su pueblo, a su gobierno y al Presidente Nicolás Maduro.

14. Fortalecer las Secretarías Regionales del Foro de São Paulo (Cono Sur, Andino Amazónica, Mesoamérica y el Caribe). Para cumplir con este objetivo, debe debatirse las medidas necesarias para mejorar su dinámica y garantizar un funcionamiento democrático.

15. Fortalecer la Secretaría Europa del Foro de São Paulo y ampliar nuestros vínculos con los movimientos en defensa de los migrantes y sus familias, de resistencia contra la crisis, y los distintos sectores de las izquierdas europeas, en especial partidos y movimientos sociales de resistencia antineoliberal.

16. Consolidar la Secretaría Estados Unidos de América del Foro de São Paulo y fortalecer nuestros lazos con los movimientos de resistencia en Estados Unidos, particularmente con los movimientos de defensa de los migrantes y los de resistencia contra la crisis.

17. Mostrar nuestra solidaridad a los pueblos que luchan, empezando por Palestina y República Saharaui.

18. Ampliar nuestro diálogo con las izquierdas de África y del Oriente Medio y movilizar acciones por la paz y contra la intromisión externa

19. Expresar nuestra solidaridad con los pueblos de Siria e Irán que sufren el asedio del imperialismo y exigir que se respete el principio de autodeterminación.

20. Ampliar el nivel de diálogo y de acuerdos con los partidos de China, Rusia, India y África del Sur.

21. Luchar por los derechos humanos, todas las formas de violencia contra los derechos humanos, inclusive la violencia de Estado, y mejorar los mecanismos de solidaridad para que sean oportunos, eficientes y agiles.

22. Expresar nuestro apoyo al derecho boliviano de una salida soberana al mar como aspecto fundamental para la integración sudamericana y de la Patria Grande latinoamericana.

23. Contribuir al fortalecimiento del movimiento sindical y apoyar los procesos de unidad en cada país para mejorar las condiciones de sus luchas reivindicativas.

24. Actualizar los reglamentos y procedimientos de funcionamiento del Foro de São Paulo, incluso los Encuentros, reuniones del GT y de las secretarias regionales.

25. Ampliar la capacidad de elaboración de las izquierdas latinoamericanas y caribeñas, intensificar el debate sobre el rumbo de los cambios en la región, su carácter y objetivos a corto, a mediano y a largo plazo, estudiar las alternativas al neoliberalismo y al capitalismo, conocer mejor el papel de las diferentes expresiones regionales de unidad e integración.

26. Mejorar el funcionamiento orgánico del Foro de São Paulo, fortaleciendo las instancias de coordinación para conducir el debate, coordinar posiciones y difundirlas cada vez más a nivel regional y global, así como lograr mayor cooperación en acciones concretas entre los partidos que forman parte del mismo.

Acciones en 2013-2014

1. Realizar, en el segundo semestre de 2013, una reunión organizada por la SE y la SAA en Colombia, con el propósito de planificar la campaña continental por la paz en ese país, tomando como base lo debatido por el Foro, GT y las reuniones realizadas por el Foro en Colombia; así como tomando en consideración los avances en el proceso de negociaciones que se celebran en La Habana, Cuba; y teniendo como criterio el consenso entre las organizaciones colombianas integrantes del Foro. En septiembre, participar de un evento de apoyo al proceso de paz en Bogotá y apoyar el encuentro por la paz convocado para Caracas.

2. Realizar, en el segundo semestre de 2013, en Brasil, un seminario organizado por la SE y la Comisión Electoral, para constituir procedimientos y mecanismos permanentes de apoyo mutuo. Antes del seminario, la Secretaría Ejecutiva y las respectivas secretarías regionales deben realizar las reuniones indicadas en los puntos 3 a 12 de este plan y en correspondencia con el objetivo 1.

3. Realizar una reunión con el FMLN, para detallar las medidas que el Foro debe implementar para apoyar la elección de Salvador Sánchez Cerén para la presidencia de El Salvador.

4. Realizar una reunión con los partidos brasileños, con la finalidad de seguir el desarrollo de los procesos relativos a las elecciones presidenciales brasileñas.

5. Coordinar con el FA Uruguay con la finalidad de seguir el desarrollo de los procesos relativos a las elecciones presidenciales uruguayas.

6. Realizar una reunión con las organizaciones hondureñas vinculadas al Foro, para detallar las medidas que el Foro debe implementar relativas a respaldar la candidatura a la Presidencia de Xiomara Castro.

7. Coordinar con las organizaciones argentinas vinculadas al Foro con la finalidad de seguir el desarrollo de los procesos relativos a las elecciones presidenciales argentinas.
8. Coordinar con las organizaciones chilenas vinculadas al Foro con la finalidad de seguir el desarrollo de los procesos relativos a las elecciones presidenciales chilenas.
9. Realizar una reunión con las organizaciones de Costa Rica, con la finalidad de seguir el desarrollo de los procesos relativos a las elecciones presidenciales costarricenses.

10. Realizar una reunión con las organizaciones colombianas vinculadas al Foro, con la finalidad de seguir el desarrollo de los procesos relativos a las elecciones presidenciales y legislativas colombianas contra la reelección de Juan Manuel Santos y sus efectos políticos para la zona, la afiliación de Colombia a la OTAN y sus TLCs.

11. Realizar una reunión con las organizaciones panameñas vinculadas al Foro, con la finalidad de seguir el desarrollo de los procesos relativos a las elecciones generales del Panamá.

12. Realizar una reunión con las organizaciones venezolanas vinculadas al Foro, con la finalidad de seguir el desarrollo de los procesos relativos a las elecciones municipales en Venezuela.

13. Realizar una reunión del GT en el segundo semestre del 2013, en Bolivia, dedicada prioritariamente al diálogo con las entidades continentales de los movimientos sociales, para discutir un plan de cooperación mutua.

14. Debatir y acordar con las fuerzas políticas de Paraguay miembros del FSP acciones dirigidas a llevar adelante un seguimiento de la situación en Paraguay dirigidas a evitar la persecución y el hostigamiento sobre dichas fuerzas y el movimiento social, exigiendo que se respeten los derechos humanos y las garantías imprescindibles para el trabajo político y social.

15. Realizar, en el segundo semestre de 2013, una visita de la SE + SAA + SCS + SMAC + los partidos que deseen participar, al Haití, para debatir con las organizaciones haitianas un programa de cooperación entre el Foro y la izquierda y progresistas de aquel país.

16. Elaborar y lanzar, bajo coordinación de la SE + SAA + SCS + SMAC, una campaña de información pública sobre la causa de la descolonización, autodeterminación e independencia, unidad e integración de nuestros pueblos, destacando los casos de Puerto Rico, Curazao, Aruba, Malvinas y otras colonias en el Atlántico Sur, Guyana Francesa, Martinica y Guadalupe.

17. Realizar, en el primer semestre de 2014, una gira de una delegación SE + SAA + SMAC + SCS + los partidos que deseen, a África y al Oriente Medio, y en esta ocasión lanzar una campaña de información pública por la paz, contra la injerencia externa y la solidaridad a los pueblos que luchan. Empezar las giras por, respectivamente, Palestina y República Saharaui.

18. Realizar en el primer semestre de 2014 una visita de la SE y las secretarias regionales a Siria e Irán, para tomar contacto directo con la situación.

19. Realizar en el primer semestre de 2014 una gira de la SE y las secretarías regionales, para dialogar con los partidos, movimientos sociales, gobiernos e intelectualidad de China, Rusia, India y África del Sur.

20. Realizar en el primer semestre de 2014 una nueva bilateral entre el Foro y las izquierdas africanas.

21. Encargar la SE y las secretarías regionales de dar seguimiento a los acuerdos organizativos aprobados en el XIX Encuentro del FSP, así como en los encuentros de jóvenes, mujeres y afro descendientes.
En el segundo semestre de 2013, la Secretaría Ejecutiva hará una propuesta a las Secretarías Regionales de cómo sistematizar, ejecutar y dar seguimiento a los acuerdos y resoluciones que se resulten de todas las mesas, talleres, encuentros o seminarios y de cómo estos se articularán con la SE y las SRs.

22. Encargar la SE de mantener la página electrónica del Foro de São Paulo, enviando un boletín informativo quincenal.

23. Encargar la SE y la Comisión de Arte y Cultura de elaborar una propuesta detallada para, a partir de 2015, organizar un Festival político cultural anual del Foro, que será realizado un año en cada país. El primero será en México.

24. Encargar la SE de elaborar y someter al GT una propuesta de creación de una Fundación del Foro de São Paulo, teniendo como objetivos principales realizar las Escuelas de Formación, los seminarios de evaluación de los gobiernos progresistas y de izquierda, así como el trabajo de observación y solidaridad electoral.

25. Realizar la III Escuela del Foro de São Paulo en La Paz, Bolivia, en la misma fecha del XX Encuentro.

26. Realizar en 2014, en Bolivia, el XX Encuentro del Foro de São Paulo.

SECRETARIA EUROPA

27. Participar del Seminario organizado por el FSP y el PIE con el tema: La Izquierda Europea y de América Latina y Caribeña frente a la situación en el Magreb y Oriente Medio. Este seminario será realizado los días 04 y 05 de octubre de 2013 en París.

28. Realizar el III Encuentro de la Secretaría Europa del Foro de São Paulo el día 06 de octubre de 2013 en París. En esa ocasión, aprobar el plan de trabajo y definir la estructura organizativa de la Secretaría Europa, encargando la SE de elaborar y el GT de aprobar la propuesta preliminar.

29. Realizar, en el primer semestre de 2014, un Encuentro de la Secretaría Europa del Foro de São Paulo con los distintos sectores de las izquierdas europeas, en especial partidos y movimientos sociales de resistencia anti neoliberales.

30. Realizar a lo largo de 2014, reuniones en los países de Europa donde haya partidos del Foro, para las cuales serán invitadas las organizaciones integrantes del Foro de São Paulo, para presentar el plan de trabajo aprobado en el XIX Encuentro, destacando los puntos relativos a la Secretaría Europa del Foro de São Paulo. Al final de estas reuniones, construir "delegaciones nacionales" de la Secretaría Europa, integradas por todos los partidos latinoamericanos y caribeños organizados en cada respectivo país.

31. Realizar a lo largo de 2014, reuniones en cada país de Europa con todas las organizaciones partidarias y sociales europeas con las cuales el Foro de São Paulo mantiene relaciones, para presentar el plan de trabajo aprobado en el XIX Encuentro, con destaque para los puntos relativos a la Secretaría Europa del Foro de São Paulo.

32. Apoyar las actividades que el Foro de São Paulo promueva, a través del GT y/o de la Secretaría Ejecutiva. Apoyar las campañas y demás actividades previstas en el plan de trabajo del Foro de São Paulo.

33. Fortalecer el trabajo para integrar en la Secretaría Europa a aquellas organizaciones políticas que tienen estructura orgánica en Europa y que siendo parte del Foro todavía no lo han hecho.

34. Realizar en Europa, en el primer semestre de 2014, un Seminario debate con el tema: Análisis de los procesos de cambios en América Latina y el Caribe, frente al capitalismo y su crisis sistémica, así como su relación con Europa. Definir Objetivos y Alternativas.

SECRETARIA ESTADOS UNIDOS

35. Realizar, en el primer semestre de 2014, el II Encuentro de la Secretaría Estados Unidos del Foro de São Paulo, invitando particularmente los movimientos de defensa de los migrantes y los de resistencia contra la crisis.


36. Encargar la SE + SMAC + Secretaría Estados Unidos de organizar una campaña de información pública de solidaridad a Cuba, lucha contra el bloqueo y pela libertad de los Héroes Cubanos, exigiendo de Estados Unidos, por las vías necesarias, su liberación inmediata.